En Lleida ya se fundía plomo hace casi 4.000 años, mucho antes de los fenicios, y luego se dejó de hacer

Minferri es un poblado de la Edad del Bronce de más de 10 hectáreas, con cabañas y silos excavados en la roca, en Juneda (Lleida). Un estudio publicado en julio de 2026 en la revista Antiquity, firmado por Julia Montes-Landa, Andreu Moya i Garra, Natàlia Alonso y Marcos Martinón-Torres, analiza tres nódulos de escoria —los restos que deja el mineral al fundirse— y demuestra que proceden de la fundición de plomo. La datación por radiocarbono los sitúa entre 1885 y 1692 a. C.: es la prueba directa más antigua de esta técnica en la península ibérica.

Según la Universidad de Granada, el equipo analizó además una cuenta de collar de plomo de la Coveta de l’Heura (Tarragona), fechada hacia el 2800 a. C., lo que indica que el plomo ya se obtenía en la zona a principios del III milenio a. C. Por eso la UGR dice que el estudio adelanta unos 1.800 años el inicio de la producción de plomo en la Península, mucho antes de la llegada de los fenicios. Y destaca quién lo hacía: comunidades indígenas que buscaban el plomo en sí mismo, no la plata que a veces se extrae de él.

Cristales de galena, mineral del que se extrae el plomo, de color gris metálico, junto a cristales blancos de dolomita, de la mina de Áliva (Cantabria)
Foto: Miguel Calvo (CC BY-SA 4.0), Wikimedia Commons.

El título del artículo lo resume: fue una innovación de corta vida. Los autores sitúan el abandono de la técnica en el noreste peninsular hacia mediados del II milenio a. C., sin que se recuperase en la zona, mientras que al otro lado de los Pirineos la tradición siguió viva, como muestra el yacimiento francés de Le Planet (Fayet). El caso enseña que el progreso técnico no siempre avanza en línea recta: una comunidad dominó un proceso complejo durante generaciones y, por motivos aún desconocidos, lo dejó.

Quedan cautelas. La prueba directa son solo tres fragmentos de escoria, y el estudio no explica de forma concluyente por qué se abandonó la técnica: es el gran interrogante abierto. Tampoco cambia que los fenicios desarrollaran después una metalurgia del plomo y la plata a mucha mayor escala, sobre todo en el sur peninsular.

Fuentes: Antiquity (artículo original), Canal UGR, Catalunya Press, Gizmodo