Los judíos en Catalunya: los calls, la cábala y la expulsión

El primer documento claro sobre una comunidad judía catalana es de Girona, año 888: un texto registra unas 25 familias en la ciudad, el arranque de lo que se convertirá siglos después en una de las comunidades intelectualmente más influyentes de toda la diáspora judía medieval. Entre los siglos XII y XIV, Catalunya tuvo una de las redes de «calls» (del hebreo kahal, comunidad) más densas de la Corona de Aragón: el de Girona, en torno al carrer de la Força, llegó a unas 800 personas; el de Barcelona, el más numeroso, llegó a representar hasta un 15% de la población total de la ciudad. Cada aljama tenía sinagoga, baño ritual, escuelas y tribunales propios, bajo la protección directa del rey — un estatuto de «siervos de la cámara real» que daba autonomía pero también dependencia.

Girona fue además capital de la cábala catalana: en torno a su call se desarrolló, entre finales del XII y mediados del XIII, un círculo místico que alcanzó su máxima proyección con Moisés ben Nahman (Nahmánides), rabino, médico y filósofo que en 1263 protagonizó ante el rey Jaume I la célebre Disputa de Barcelona contra un dominico converso — un debate que, según las crónicas, el propio rey reconoció que Nahmánides había defendido «una causa injusta tan noblemente». Pese a ese reconocimiento, la presión posterior lo forzó al exilio.

Escalinata de piedra en el Call de Girona, el antiguo barrio judío, con la torre de la catedral al fondo.
Carrer del Call, barrio judio medieval de Girona. Foto: Tallaferro (CC BY 2.5), Wikimedia Commons.

El año que lo cambió todo fue 1391: una ola de violencia antijudía que recorrió toda la península llegó a Barcelona el 5 de agosto, con unas 300 muertes estimadas y la confiscación de las cinco sinagogas de la ciudad; días después, en Girona, la comunidad tuvo que refugiarse casi un mes en la Torre Gironella, que sigue en pie hoy. La judería de Barcelona quedó formalmente abolida en 1424. Cuando llegó el decreto de expulsión de los Reyes Católicos en 1492, el impacto demográfico directo en Catalunya fue, paradójicamente, menor que el de 1391: apenas quedaba ya una cuarta parte de la población judía previa a los pogromos.

Fuentes: Wikipedia — pogromos de 1391, Patronat Call de Girona.

Para profundizar más: el informe completo.